Ahi estaba la cuna flotante
apoyada en la amargura constante
de esa cárcel de piedra aberrante
que algunas cabezas gigantes llaman gravedad.
Ahi estaban los destellos invernales
infaltantes integrantes de esas noches de desvelo
que en lo profundo del cielo
juegan a girar moribundos y distantes.
Ahi, plasmados en el suelo
bailando entre la escarcha del profeta
que entre bailes y piruetas del infierno
se asemejan a la eterna belleza del enfermo.
Y la capa fragil de mi aliento
no agregaba mas que condimento
al místico intento de volar
para aterrizar como arena sobre un péndulo.
Monedas y diamantes en el suelo:
¿Que no ven que estoy cayendo?
¿Que la noche esta tan fría como el día?
¿Que la arpía justiciera esta muriendo por el viento?
La distancia es el humilde veneno
de los que se adhieren al suelo
y al gobierno del asfalto
que abunda en esta tierra confusa
llena de lobos y corderos.
Ni a ellos ni a mi nos importa, creo.
Y nos unimos como estafa y terciopelo
en este duelo donde solo gana el que maltrata,
condena y abandona. Maltrato, condena y abandono.
Pero yo, solo te abandono por necesidad,
porque el frio y los deseos desde el seso me consumen
y toman mis decisiones con extraña facilidad.
Br br , tac tac tac.
Sos el rocio inverso que apedrea la vereda,
que asemeja al universo
y que baila solitaria y feliz en mi verso,
y en mi espiritu viajero.
apoyada en la amargura constante
de esa cárcel de piedra aberrante
que algunas cabezas gigantes llaman gravedad.
Ahi estaban los destellos invernales
infaltantes integrantes de esas noches de desvelo
que en lo profundo del cielo
juegan a girar moribundos y distantes.
Ahi, plasmados en el suelo
bailando entre la escarcha del profeta
que entre bailes y piruetas del infierno
se asemejan a la eterna belleza del enfermo.
Y la capa fragil de mi aliento
no agregaba mas que condimento
al místico intento de volar
para aterrizar como arena sobre un péndulo.
Monedas y diamantes en el suelo:
¿Que no ven que estoy cayendo?
¿Que la noche esta tan fría como el día?
¿Que la arpía justiciera esta muriendo por el viento?
La distancia es el humilde veneno
de los que se adhieren al suelo
y al gobierno del asfalto
que abunda en esta tierra confusa
llena de lobos y corderos.
Ni a ellos ni a mi nos importa, creo.
Y nos unimos como estafa y terciopelo
en este duelo donde solo gana el que maltrata,
condena y abandona. Maltrato, condena y abandono.
Pero yo, solo te abandono por necesidad,
porque el frio y los deseos desde el seso me consumen
y toman mis decisiones con extraña facilidad.
Br br , tac tac tac.
Sos el rocio inverso que apedrea la vereda,
que asemeja al universo
y que baila solitaria y feliz en mi verso,
y en mi espiritu viajero.
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