Mi mirada fija en la luna
y una ventana que llora
secándose las lagrimas con lluvia
son esta noche mis fieles valkirias.
Olemos a tabaco mojado
y al ritmo de los astros
nublamos el ambiente.
Reímos
tan fuerte en este claustro
que levantamos polvo.
Reímos
hipnotizados por su danza.
La tenue luz que filtra la hierba
es musa y música
de nuestra estancia.
Las horas pasaban.
Mi cuerpo transpirado sintió rechazo
a tanta fúnebre malaria
y se bañó bajo la lluvia lejana
de algún ocaso sin viento.
Me gusta mucho la métrica. Y el manejo de las sílabas.
ResponderEliminarVoy a probar tambien lo del face, no se me había ocurrido, todo un innovador.